mayo 19, 2022

“DESPUÉS DEL TRUENO JESÚS MARÍA”

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Por: Marlon Laguna

Observamos con mucha tristeza y terror como cada día se nos va de las manos el tema del coronavirus en nuestro país, pese a la llegada de los contenedores desde Turquía los que supuestamente traen dos hospitales móviles que  servirán para  salvar muchas vidas de personas contagiadas con el  coronavirus, los  hondureños  en vez de verlos con esperanza los miran con desesperación y rabia  ya  que  los  mismos  se encuentran envueltos  en  una trama de  misterio  y  desconfianza porque los mismos  huelen a una  mala  negociación, estafa y malversación.

Dejando a un lado eso, la   realidad es que cada minuto que pasa mientras los tales hospitales móviles no son puestos a la disposición de los que realmente los necesitan, decenas de personas mueren a diario en este país producto de la pandemia porque no pueden exceder a una asistencia médica pronta y adecuada ya que los principales centros asistenciales de Honduras se encuentran totalmente colapsados.

Sabemos que en la transacción de dichos hospitales móviles hay mucha tela que cortar comenzando con una compra de emergencia nada transparente y que con solo el hecho de haberse tardado muchos meses en llegar al país ya es motivo para una seria investigación por parte del estado a través de la fiscalía hondureña ,  pero  no  pequemos  de ser más papistas  que  el  Papa ya  que  mientras se buscan  unos  documentos para poder desaduanar los hospitales móviles, más hondureños  se mueren en sus  casas,  calles y fuera de los  hospitales por no  tener donde recibir esa pronta  asistencia.

De igual forma pasó con el triaje en el Centro Cívico Gubernamental que hasta que las presiones fueron mayores decidieron habilitarlo, lo mismo está sucediendo con el cierre de las ciudades donde la mayoría de la población está pidiendo a gritos el cierre de las mismas ya que al no acatar las recomendaciones de bioseguridad los diferentes centros de trabajo se han convertido en verdaderos focos de contaminación.

No esperemos a tener que recoger cadáveres en las calles o sacar a nuestros muertos a las aceras para que pasen por ellos Medina Forense o comenzar a enterrarlos en fosas comunes, hagamos lo que tengamos que hacer para el bienestar de todos y no de unos pocos, para que después no lo lamentemos y queramos emprender acciones desesperadas e implorándole al “Todo Poderoso” que nos socorra, o como dicen muy acertadamente en nuestros pueblos “Después del Trueno Jesús María”.