enero 17, 2022

El Pescador (capítulo IV)

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Por: El Dr. Mauricio Loredo.  

Al ir caminando Víctor hacia su casa, y se sentía más ligero que cuando venía a la casa de María, ahora entonces recordaba que había dejado su único capote, y María también había olvidado decirle.

Se regresó a la casa, buscó la silla, pero no estaba en el porche de la casa, así que decidió sin mucho hablar y dijo:

-Hola de nuevo María, perdone pero es que dejé olvidado mi capote.

María salió de la casa al porche y le dijo: – si eso miré y pensé en ir a dejárselo a su casa.

El tomó su capote y cuando se dio la vuelta, María le miraba y remiraba, después de esa propuesta, ella había quedado muy contrariada.

Víctor a paso de campesino, dejó aquella casa de nuevo y decidió antes de ir a su casa, pasar por la taberna de don «Tavo». Pero su objetivo era hablar con don «Tavo» y pedirle unos centavos prestados.

Entro a aquella cantina que por muchos años había dejado de frecuentar, ya que su amada desde su noviazgo le había dicho que ese no era un lugar para los hombres pues allí el hombre se convierte en más animal que hombre.

Pero ahora no tenía quien le reprochara eso.

Entro a dicha cantina, ya que eran casi las ocho de la mañana y don «Tavo» estaba limpiando las mesas y habían algunos que estaban tirados en el suelo roncando, Víctor pudo apreciar aquella escena donde había más parecido a un lugar de animales donde todos vomitados y otros defecados estaban aún en ese lugar y la señora de Don Tavo tratando de levantar a algunos que habían dejado sus pocos centavos en dicho lugar de perdición.

Víctor fue directamente a don «Tavo» le saludo: – hola buen día don «Tavo», hace tiempos que no nos vemos  ¿siempre usted en sus labores verdad?

Don «Tavo» un hombre exceptivo pero amable le dijo: Hombre, tengo años de no saber de ti a pesar de la cercanía ¿pero dicen que tu mujer te tenía maniatado? Siento mucho la muerte de ella Víctor!

Al escuchar esas palabras Víctor de nuevo entró en nostalgia y don «Tavo» le dijo: no te preocupes, aquí estás en el lugar indicado.

Esas palabras de don «Tavo» eran tan tentadoras para aquel hombre solitario, que deseaba la compañía de otras personas a su alrededor.

Don Tavo le dijo: -el primero lo paga la casa !

Lo que Víctor estaba olvidando que los demás que vendrían serían pagados por el y los que estuvieran a su alrededor el resto de su vida de entrar en esa clase de vida bohemia .

Víctor le dijo : Muchas gracias Don Tavo solo vine a saber que se sentía en este lugar , pero veo que se siente lo

Mismo que muchos años atrás , este no es lugar para mí , he perdido a mi esposa sin este vicio , ya con esto perdería mi vida completa .

Víctor le dio la mano a Don Tavo y se marchó por la misma puerta  que entró.

La mujer de Don Tavo le dijo a su marido: y a ese que mosca le picó, pues no le dio ni frío ni calor estar aquí , vos siempre ofreciendo el primer trago gratis.

Don Tavo le dijo : – ya sabes mujer hay que hacer el negocio , si no damos la prueba ellos no vendrán aquí .

Don Tavo había sido el causante de tanto daño en ese lugar con su cantina o estanco que habia fundado , pues las bebidas alcohólicas eran un gran negocio de hombres faltos y simples que todo lo que ganaban venían a dejarlo a este lugar , no importando si sus pequeñas criaturas tenían la leche o sus uniformes y útiles para la escuela .

Muchas mujeres sufrían el dolor y Don Tavo era el causante de dicho daño en gran parte .

Maria, quien se quedo pegada a la ventana mientras Víctor desaparecía en la distancia de la cuadra , su hijo que tenía le preguntó : Mama por qué miras para afuera ? Ella le dijo , es que el sol está bien bonito hijo. Su hijo regreso a su cuarto y María se había sentido casi descubierta de su propio hijo de 12 años quien se estaba convirtiendo en un adolescente y era el retrato de su padre.

Víctor al salir si ningún rasguño de aquella cantina pudo sentirse verdaderamente libre , donde en sus primeros años de su adolescencia había vivido prácticamente de ese mal hábito que casi le cuesta la vida y donde recordó que en aquel hospital donde le brindaron los primeros auxilios por su sangrado digestivo masivo y una de las enfermeras había donado sangre para poder ayudar a su recuperación.

Esos detalles venían a su mente después de haber visitado ese pequeño estanco , y realmente merecía ese nombre pues allí es donde se estancan las personas y algunas para el resto de sus vidas , no hay consejo que valga , no hay petición de ninguna madre que pueda valer , ni el llanto de un o una hija puede hacer nada , solo un poder verdaderamente sobrenatural puede cambiar ese estilo desenfocado de la vida a través de una experiencia dura o más suave .

Recordaba cuando en sus inicios iba a su pequeña iglesia donde se casaron con Glenda y muchos años después dejó de asistir a pesar que su esposa le decía que fueran juntos , pero él prefería la pesca y ese era su mayor deleite , no tanto venderlos sino sacarlos y ponerlos en sus redes .

Parece mentira que un deporte o una necesidad sea el ídolo de una persona y olvide los verdaderos pilares de la vida , pero un día siempre tendrá que rendir cuenta de esos excesos de la vida y no en el otro lado , sino que se empieza a brindar cuentas desde este lado para poder tener mayor conciencia de esos desmedidos desbalances .

Víctor entró a su pequeña casa y empezó a leer las cartas que tenia Glenda de todos las veces que escribía , y ahora El  ya tenia más interés en las pequeñas cosas que antes sólo se reía de ellas .

Continuará …