mayo 19, 2022

El Pescador

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Por: El Dr. Mauricio Loredo

Víctor Se levantó muy de madrugada , fue y encendió la estufa , buscó en el anaquel y sacó un paquete de café , lo puso en la bolsa de colar y se sirvió en la taza más grande que tenía y que llevaba impresa la foto de su fallecida esposa , se sentó y comenzó a recordar cuando ella aún estaba haciéndole compañía , y le servía su taza de café y juntos disfrutaban de ese momento antes de salir al inmenso mar para ir y traer de su pesca y venderlo en el pueblo, cuando ella a veces se iba con él hasta los bajos de aquel imponente mar  para así serle su mejor compañía . En ese momento mientras el recordaba se vino un ventarrón que se sintió en toda la casa y luego vino una inesperada lluvia, Víctor se levantó muy extrañado y abrió la ventana de la cocina y pudo observar que no se podía ver ninguna estrella, esa era una mala señal de que su día de pesca no era buen día y debía esperar otro día.

La lluvia se fue haciendo muy intensa y él se puso su capote y salió a ver el mar y encendió su foco de mano y pudo ver que la marea estaba alta , las olas estaban aún más violentas , era algo raro ver ese cambio tan repentino , y luego entró a su casa la cual estaba a unos pocos metros de la playa y había una laguna a su lado derecho en la cual se había ahogado su esposa de una forma misteriosa y fue el día que él tuvo una discusión con ella y cuando volvía de pescar y pedirle perdón por su comportamiento inapropiado, recibió la gran mala noticia por sus vecinos , que ella había tenido un accidente al caerse del pequeño muelle y había caído en área lodosa y nadie había podido verla ni escucharla, 

Aquel recuerdo para Víctor era traumático pues se quedó con el pesar de no haberse puesto en acuerdo y en paz antes de que ella partiera, ese día su esposa le había rogado que la llevara a pescar, pero por la discusión que habían tenido, Víctor decidió darle un castigo y era no llevarla con él a lo que ella más disfrutaba al estar juntos, verle pescar y ayudarle y prepararle la carnada y servirlo.

Lo que Víctor nunca supo fue que su fallecida esposa tenía 6 semanas de embarazo y su vecina María sabia esa otra parte de la historia , pero nunca había decidido decirle a Víctor pues creía que su trauma sería peor , ya que un día antes de fallecer le dio la noticia a  María y la felicidad que le embargaba .

Víctor era una persona que había decidido estar la mayor parte del tiempo solo, hablaba poco y solo era de palabras al momento de vender su producto de la pesca.

En su casa solo tenía lo básico y faltaba aquel toque de aquella mujer espléndida, mientras Víctor regresaba a su mesa , le dio curiosidad de ver hacia el techo de la casa y subió la pequeña escalera que conectaba la parte del techo o tabanco y encontró un papel  que talves tendría algo que acallaría su conciencia, era una nota que su amada esposa había escrito  , Víctor tomó aquel papel y bajó la escalera pequeña y se sentó en  su mesa , abrió aquel papel y  aún podía recordar que su esposa era alguien que se expresaba a través de notas cada vez que discutían , ya habían pasado 6 meses y ese papel no había sido encontrado hasta ese momento de curiosidad , de no haber llovido, aún no se hubiera percatado de su presencia en la misma casa .

Cuando observó la letra, la cual era inconfundible, y con sus labios impresos en el papel con su pinta labios favorito, aunque a Víctor no le había gustado mucho que ella se pintara, pero ya se había acostumbrado a poder admirarla, pues admitía que se veía más resplandeciente como le solía decir él.

Se sirvió otra taza grande de café, puso la carta en la mesa y quería disfrutar de aquella nota que le podría acallar o aumentar sus recuerdos.

Podría sé que allí descubriera la verdad acerca de su muerte, pues Víctor había pensado que ella se había tirado al río por lo molesta que había quedado con él , y eso le remordía cada día en su conciencia , no haberse puesto en acuerdo con ella , a pesar que él era un lector de la Biblia y que en un pasaje había leído que : Airaos pero no pequéis , No se ponga el sol sobre vuestro enojo en efesios 4:26

Ese versículo lo había pasado por alto en aquel día de su malestar con su esposa amada, por quien había prometido en el altar de aquella pequeña iglesia del pueblo, estar con ella en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad.

Ya no podía soportar más, y fue cuando abrió aquel pequeño papel que era una hoja completa, las últimas palabras de su amada y decía:

 12 de marzo 1974

Víctor, Amor Mío 

Continuará……..