Funcionarios de UMEP-16 se unen a la lucha contra las agresiones sexuales

Funcionarios de UMEP-16 se unen a la lucha contra las agresiones sexuales

Bajo la campaña “No Te Toca” funcionarios policiales de la DNVT y DNPSC formaron parte de la marcha en Siguatepeque

Siguatepeque-Comayagua. Funcionarios policiales de la Unidad Metropolitana de Prevención Número 16 (UMEP-16), se sumaron hoy a la Marcha por la «Solidaridad con las Víctimas de Agresiones Sexuales y en Contra de la Violencia Sexual a Niños, Niñas y Adolescentes». El propósito fundamental de esta movilización es concienciar y sensibilizar a la población sobre la importancia de prevenir y erradicar los abusos de este tipo.

La ciudad de Siguatepeque se convirtió en el epicentro de este relevante acontecimiento, que transcurrió desde el bulevar Francisco Morazán hasta la Plaza Cívica de La Amistad. Con pancartas en mano y un espíritu unido, los participantes caminaron en solidaridad con las víctimas y en repudio a la violencia sexual.

Durante la marcha, los funcionarios policiales de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), asignados a la UMEP-16 fueron los encargados de cerrar las intersecciones donde se realizaría la actividad con el fin de prevenir accidentes.

La iniciativa trascendió las fronteras de Honduras, extendiéndose a otras naciones latinoamericanas. Países como Bolivia, Perú y Argentina también llevaron a cabo manifestaciones similares, demostrando una sólida muestra de unidad y compromiso regional en la lucha contra el abuso sexual. Las movilizaciones simultáneas reflejaron la importancia de abordar este tema en todas las esferas de la sociedad.

A su vez no solo demostraron su apoyo a la causa, sino que también brindaron información  a los participantes para fomentar la prevención de agresiones sexuales y la protección de los más vulnerables.

En un esfuerzo conjunto entre las fuerzas policiales, las organizaciones civiles y la población en general, estas movilizaciones no solo buscan crear conciencia sobre la problemática de la violencia sexual, sino también inspirar un cambio cultural que promueva el respeto, la dignidad y el bienestar de todos los miembros de la sociedad, especialmente de aquellos más vulnerables. E.P.Com.